jueves, mayo 31, 2012

Daños que le hacen a tu piel el fumar

Arrugas, envejecimiento prematuro o piel deshidratada y problemas de cicatrización; principales afectaciones por tabaquismo.

El Día Mundial sin Tabaco se celebra en todo el mundo el 31 de mayo, desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo instituyera en 1987. Tiene el propósito de fomentar un periodo de 24 horas de abstinencia, y promover conciencia sobre los efectos en la salud del consumo de tabaco en sus distintas formas.

Algo que pocas veces se habla, es que casi de forma inmediata el primer órgano afectado por fumar es la piel, es por ello que como parte de las conmemoraciones por este día, Bio-Oil hace un listado con las 10 cosas que debes saber sobre los efectos del cigarro en tu piel.

1. Rostro del fumador. La persona presenta una piel arrugada y con un tono gris, prominencia de los huesos principalmente en los pómulos, los labios y ojos se rodean de arrugas finas, las mejillas y mandíbulas presentan líneas profundas y superficiales.
 
 
2. Envejecimiento de la piel. El efecto más evidente es la destrucción de las fibras elásticas con las que naturalmente cuenta nuestra piel; una de las principales causas son más de 4 mil sustancias dañinas que contiene un cigarro, las cuales generan arrugas y envejecimiento prematuro en la piel de los fumadores. Este envejecimiento es más evidente en la cara.

3. Los 35 años. Es la edad en la que normalmente se empiezan a manifestar los síntomas, siendo directamente proporcionales al grado de consumo.

4. Fumar produce puntos negros en la piel. La nicotina y los alquitranes generan reacciones adversas en la estructura de nuestra piel, ya que generan la dilatación de los poros, lo que con el tiempo vuelve a nuestra piel en un acumulador de grasa y células muertas que, a su vez, producen estos puntos negros.
 
 
5. Hinchazón en los párpados. Se genera por la inhalación constante de humo, misma que produce congestión de las fosas nasales que a su vez, se manifiestan en este fenómeno.

6. Mayor riesgo de arrugas. El riesgo de arrugas en las mujeres fumadoras es del triple respecto a quienes no consumen tabaco, y en el caso de los hombres es del doble respecto a los no fumadores.

7. Problemas de cicatrización. Fue comprobado por primera vez en la década de los 70. Estudios posteriores también mostraron que las personas que seguían fumando después de una cirugía, tienen una cicatrización más lenta y con una marca mayor en la piel, ya que el humo afecta la oxigenación de los tejidos, disminuyendo la circulación e intoxicando la sangre.
 

8. Mayor riesgo de cáncer en la piel. La Universidad del Sur de Florida publicó en el diario Cancer Causes Control, que el hábito de fumar aumenta en las mujeres el riesgo de desarrollar cáncer de piel (carcinoma espinocelular).

9. Daños mecánicos. Los movimientos realizados al fumar, como fruncir la boca al aspirar, o los ojos para evitar que lastime el humo; dañan la superficie cutánea y esto genera arrugas en dichas zonas.

10. La buena noticia, reversibilidad. A diferencia del daño por radiación solar, los efectos en la piel ocasionados por el tabaco pueden ser reversibles. Además de dejar de fumar, que produce de inmediato una apariencia más tersa e hidratada, el aumento en el consumo de vitaminas A, C y E y sustancias como el Zinc, Selenio, Hierro, Yodo y Manganeso (todo esto presente en muchas frutas y verduras), favorece la síntesis de colágeno, que beneficia directamente la salud y apariencia de la piel.
 
 
Dejar de fumar no sólo ayuda a respirar mejor y vivir más años con una mejor calidad de vida, también ayuda a quitar años de encima, cuidando el órgano más grande del cuerpo y la primera carta de presentación al mundo: nuestra piel.