Debido a la falta de información sobre los efectos del uso de móviles sobre esta población, un grupo de científicos del 'Imperial College', por encargo del Ministerio de Sanidad de este país, llevará a cabo dentro de pocos meses una investigación llamada "Estudio de Cognición, Adolescentes y Teléfonos Celulares" (Scamp, por su siglas en inglés).
Se trata de un estudio, que tomará más de tres años, para profundizar en los efectos de estos aparatos electrónicos sobre la función cerebral en desarrollo de los más jóvenes por ser quienes absorben mayores niveles de radiación.
La investigación seguirá la evolución de 2500 escolares de 160 institutos de Londres (capital británica) de los once a los catorce años, para probar si se producen cambios en sus funciones cerebrales.
"Al examinar a los niños en el séptimo y noveno año de enseñanza, veremos cómo se desarrollan sus habilidades cognitivas en relación con el uso cambiante de los teléfonos celulares y otras tecnologías inalámbricas", explicó la principal investigadora del Imperial College, Mireille Toledano.
Al respecto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha enfatizado en la "alta prioridad" de poner en marcha el estudio sobre los efectos de estas tecnologías entre jóvenes y niños.
El uso del móvil es casi universal; la mitad de los niños entre 10 y 15 años disponen ya de uno. El 78,4 % de los jóvenes, también. Además, el 63 % de los jóvenes de 16 y 17 años lo usa diariamente, al igual que el 31 % de los niños de 10 a 15.
