En lugar de construir la economía europea, la unión bancaria acabará por destruirla, afirmó el cofundador y director general del banco danés Saxo Bank, Lars Seier Christensen, en una entrevista.
Durante la entrevista, Christensen no solo criticó el mecanismo común de supervisión bancaria, sino que también advirtió que el resultado de su aplicación podría ser similar al del euro, es decir, un fracaso.
El Banco Central Europeo, con sede en Fráncfort, será responsable de supervisar oficialmente más de 6.000 bancos de la eurozona a partir de octubre de 2014. La unión bancaria pretende ser el motor principal para la recuperación y la expansión de economía en Europa. Sin embargo, para el cofundador de Saxo Bank esta no es precisamente la receta ideal para el crecimiento económico.
Christensen sostiene que esta nueva unión bancaria sería como una extensión del experimento fallido del euro.
"El euro es un lastre importante en el crecimiento, destruye las economías y continuará haciéndolo", aseveró. Según el director general de Saxo Bank, el euro debería ser desmontado no en 17 monedas distintas, sino tal vez en dos, tres o diez diferentes.
Otra opción para sacar a flote el euro sería que Alemania optase por el abandono de la moneda única y que el resto de las naciones lucharan por salir de esta compleja situación, agregó.
El Banco Central Europeo, con sede en Fráncfort, será responsable de supervisar oficialmente más de 6.000 bancos de la eurozona a partir de octubre de 2014. La unión bancaria pretende ser el motor principal para la recuperación y la expansión de economía en Europa. Sin embargo, para el cofundador de Saxo Bank esta no es precisamente la receta ideal para el crecimiento económico.
Los bancos fuertes se debilitarán al apoyar a los débilesEn su opinión, "los bancos fuertes se debilitarán al apoyar a los bancos débiles". "No solo es muy poco inteligente, sino que también es antidemocrático, ya que, en esencia, es lo que la gente ya ha rechazado", subrayó.
Christensen sostiene que esta nueva unión bancaria sería como una extensión del experimento fallido del euro.
"El euro es un lastre importante en el crecimiento, destruye las economías y continuará haciéndolo", aseveró. Según el director general de Saxo Bank, el euro debería ser desmontado no en 17 monedas distintas, sino tal vez en dos, tres o diez diferentes.
Grecia, Portugal y Alemania no pueden compartir la misma moneda, simplemente no funciona"No veremos ningún crecimiento en Europa hasta que no nos ocupemos de este problema. Grecia, Portugal y Alemania no pueden compartir la misma moneda, simplemente no funciona", afirmó Christensen.
Otra opción para sacar a flote el euro sería que Alemania optase por el abandono de la moneda única y que el resto de las naciones lucharan por salir de esta compleja situación, agregó.
La fiesta continúa: euforia en las bolsas mundiales por la caída del dólar
Las bolsas europeas y de los países emergentes aprovechaban este jueves la euforia causada por la decisión de la Reserva Federal estadounidense (FED, por sus siglas en inglés) de mantener su política monetaria, mientras el dólar se desplomaba.
De continuar la FED imprimiendo moneda, el desplome del dólar se confirmará en los próximos días, pues la divisa se seguirá depreciando, informa AFP.
La víspera, la FED decidió mantener la compra mensual de 85.000 millones de dólares en activos, así como su tasa de referencia cercana a cero. Los inversores han mostrado su sorpresa ante esta decisión, ya que se esperaba un cambio en la política monetaria estadounidense.
"Esta decisión de la FED es una sorpresa para los inversores, que se habían posicionado y asumido que el presidente Ben Bernanke empezaría a reducir la inyección de liquidez en entre 5.000 y 10.000 millones de dólares", comentó el bróker de Spreadex Alex Conroy.
En el mercado de divisas, el dólar bajó con respecto al euro, el yen y la libra esterlina. La moneda europea se cotizaba a 1,3553 dólares, su máximo nivel desde febrero de este año, frente al 1,3516 del miércoles en Nueva York. Mientas, en Asia, la bolsa de Tokio cerró con unas ganancias del 1,8%, la de Hong Kong subió un 1,67% y la de Sídney, un 1,10%.
Asimismo, las economías emergentes respiraban aliviadas después de haber contemplado impotentes la salida masiva de capitales en los últimos meses, provocando el hundimiento de muchas monedas con el consiguiente riesgo de desestabilización de sus sistemas financieros.
"Ben Bernanke había amenazado con retirar los estímulos, pero cambió de opinión [...], diciéndonos así que la fiesta continúa", afirmó Kit Juckes, estratega del banco Societé Generale.

