El doctor Geoffrey Ginsburg, director de medicina genómica y profesor de la escuela de medicina de la Universidad Duke, en Estados Unidos, asegura que este hallazgo será clave a la hora de recetar el tratamiento adecuado y evitar un uso innecesario de antibióticos.
Según un informe publicado esta semana por el Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés), más de dos millones de personas cada año sufren infecciones por bacterias u hongos resistentes a algún tipo de antibióticos y 23 mil de ellos fallecen.
Ginsburg asegura que ante la duda los médicos recetan antibióticos, que en muchas ocasiones son innecesarios y tan solo aceleran la resistencia del cuerpo humano a este tipo de fármacos.
De igual manera, ha determinado que la reacción de las personas es distinta hacia un virus o una bacteria y ha explicado que "Lo que hemos hecho aquí es aprovecharnos de la genómica, que es usar la información del genoma humano y la tecnología genética, para capturar esa respuesta (del sistema inmune)".
Finalmente, el catedrático de la Universidad Duke ha hecho hincapié en que “los pacientes no tienen por qué ser tratados innecesariamente con antibióticos, que son medicamentos costosos, o exponerlos sin necesidad a posibles efectos secundarios que pueden terminar en hospitalizaciones”
Pronta detección de Párkinson a través de caligrafía
Un grupo de científicos ha descubierto que se puede detectar la enfermedad de Párkinson en sus primeras etapas de desarrollo a través de la caligrafía.
40 personas mayores de edad, con al menos 12 años de la formación escolar, participaron en esta investigación. Se conocía que la mitad sufría Párkinson en sus primeras etapas de desarrollar.
Los expertos les pidieron escribir sus nombres y direcciones en un papel regular colocado en una tableta electrónica con un bolígrafo especial y equipado con sensores sensitivos a la presión.
El análisis computadorizado comparó la longitud, la anchura y la altura de las letras, el tiempo requerido y la presión ejercida.
Los resultados mostraron gran diferencia entre la caligrafía de las personas con este mal y de las demás: los enfermos de Párkinson escribieron con letras mucho más pequeñas, impusieron menos presión y tardaron más.
El Párkinson es un trastorno del movimiento, que también, desencadena alteraciones en la función cognitiva, en la expresión de las emociones y en la función autónoma.

